Sin embargo, este año la desconexión de la calefacción central también tiene un significado simbólico, ya que unos meses después, en mayo, debería producirse el fin de la transición hacia la contabilización individual de los consumos o lo que es lo mismo, el fin de la calefacción central como la conocemos.
En esa fecha, todas aquellas comunidades de propietarios con calefacción central –susceptibles del cambio– deberán tener instalados los repartidores de costes de calefacción o, al menos, el compromiso de su colocación en los próximos meses –para aquellas que hayan solicitado unirse a la TUR4–.
Aunque desde el Gobierno y las asociaciones profesionales se lleva insistiendo sobre la transición desde hace varios años, no todas las comunidades de vecinos han aprobado el cambio. Al finalizar el año 2022, solo el 25% del total de 1,6 millones de viviendas en toda España habían realizado la instalación, adaptándose a la normativa vigente. Y ni siquiera la perspectiva de acogerse a la tarifa reducida para comunidades de vecinos, TUR4, parece haber animado la instalación. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico señalan que tan solo 2.000 comunidades han dado el paso.
¿Y después qué?
Aquí tenemos varios escenarios:
Estarían aquellas comunidades que todavía quieren acogerse a la TUR4, de cara a la próxima campaña de encendido de la calefacción 2023. Estas deberán formalizar su contrato antes del mes de marzo. Hay que recordar que el Gobierno estableció el 30 de septiembre como fecha límite para tener realizada la instalación. En este contexto, y ante el incremento de peticiones, las empresas instaladoras como ISTA hemos fijado esta fecha como límite para formalizar el contrato y poder garantizar la instalación.
Para las comunidades de propietarios que no tengan instalados los repartidores de costes de calefacción y estén sujetos a la obligatoriedad de hacerlo, la norma prevé la aplicación de importantes sanciones económicas.
Además, estas comunidades estarán perdiendo una importante oportunidad para ahorrar en su factura energética, ya que la instalación de estos dispositivos para la individualización de los consumos permite controlar el gasto de energía, con ahorros cercanos al 20%.
A modo de complemento, y para lograr todavía un mejor rendimiento de la calefacción de cara a la próxima temporada, desde ISTA recomendamos la instalación de nuestro dispositivo inteligente SOPHIA, un módulo que se instala en la sala de calderas y permite optimizar mejor su uso, logrando ahorros de hasta el 30%.